Y dentro había autenticas maravillas, entre todas estaba esta "maceta", la más grande de todas y sin duda la más singular.
Le comenté a Olga la idea de crear un tiesto en el que poder colocar mi chlorophytum de tal manera que pudiesen colgar los hijuelos que suele hacer a lo largo de su ciclo de crecimiento sin tener que depender de una mesa de exposición, la solución, imitar a las famosas mesas de raíz pero hecha "a su manera".

El mayor problema que presentaba era la cocción y después el transporte hasta casa pero no hubo el menor problema ya que además de una experta ceramista se ha convertido en una experta empaquetadora de macetas.
Mi trabajo ha sido simple, sacar la cinta de su antigua maceta, limpiar las raíces y colocarla en su nuevo tiesto.


A partir de ahora mi mayor reto será intentar que esta pequeña obra de arte no se rompa contra el suelo en algún golpe de viento o en algún viaje.
Olga, con esta te has superado.....seguid atentos por que había cosas increibles dentro de esa caja.......
Saludos.