En un primer momento y después de descubrir todo el tronco hasta llegar al nebari pensé en hacer un bunjín, ya que el árbol se decantaba hacia ese estilo pero me pareció demasiado pequeño para hacerlo así que me decidí por la torsión del tronco hasta rebajar considerablemente sus aproximados 25 centímetros.
Por medio de tensores de alambre fui rebajando la altura día a día sin forzarla demasiado hasta hacer que la parte media tocase el nebari.
Una vez que ya estaba mas o menos donde quería, hacia marzo le hice un trasplante a raíz desnuda para eliminar la tierra del monte que traía, en ese momento no disponía de otra maceta más que esta rectangular sin esmaltar. Algunos palillos de bambú me sirvieron de apoyo para fijar la posición de plantado.
Como el ápice se disparaba hacia abajo y se salía del conjunto, separé la vena viva y la direccioné hacia el abajo, de tal manera que el único verde que tiene quedase cerca del tronco. Se puede ver que la reducción fue extrema pero el árbol a aguantado bien durante todo el año y ha brotado normalmente aunque sin demasiada fuerza.
Este fin de semana he limpiado la madera y la he blanqueado con polisulfuro de cal para apreciar mejor la vena viva a la vez que protegemos la madera muerta. Más o menos he elegido un frente y he posicionado algunas ramas principales. En las siguientes fotos, dos posibles frentes con ligeras diferencias.
Reducción de 25 a 11 cm.
En el futuro y como bien me ha sugerido Jordi, habría que hacer injertos de chinensis para mejorar el tamaño de la hoja ya que en un árbol tan pequeño la hoja de la sabina es demasiado tosca. Habrá que pulir el ten-jin y rebajarle grosor y.........hacer lo posible por que no muera.... :D
Saludos.

