jueves, 27 de noviembre de 2008

THE PRIVATE COLLECTION.


"The Private Colecction" es un libro en el que saber japones resulta interesante (por no decir fundamental), ya que está escrito integramente en este idioma.

En mi afán por tener libros que traten sobre plantas, macetas y demás artículos que giran en torno al bonsái, encontré este pequeño álbum en la tienda de Mistral, por desgracia, mi desconocimiento del idioma hace que me sea imposible descifrar ni una sola palabra del texto que muestran las fotografías que hay en su interior, a pesar de ello, el libro no defrauda para todos aquellos amantes de las miniaturas.

En su primera parte, un extenso muestrario de macetas de reducido tamaño (algunas de tan solo dos centímetros), con una amplia gama de formas, texturas y esmaltes hará pasar un buen rato a cualquier aficionado a la cerámica.

Una de las galerías que más me gustó descubrir de este libro es la relacionada con las mesas de exposición, desde mesas clásicas con maderas torneadas, pasando por expositores para shohin y mame hasta pequeñas lajas de madera o tradicionales manteles de bambú, sin duda una buena fuente de ideas para los que trabajan bien este genero.

Hacia la mitad del libro tenemos una colección de figuritas en miniatura; madera, marfil, bronce sirven para conseguir recrear en poco más de un centímetro algunos animales, cabañas o pagodas, muy útiles a la hora de exponer junto a árboles o plantas de acento.

Como en toda buena colección, no podía faltar el suiseki. Veintitrés rocas presentadas en suiban o en una daiza con formas y colores muy llamativos.

Casi al final de este pequeño libro, el autor muestra la manera correcta de exponer algunos de los elementos anteriormente mostrados, combinando bonsáis, plantas, figuras, suisekis y mesas. De una forma muy clara (en dibujos y fotografías) enseña las distintas alturas y profundidades a utilizar según el elemento a exponer.

Termina con una bonita galería con unas fotografías muy cuidadas en las que podemos ver las que son sin duda sus piezas más valiosas.

La verdad, es una lastima perderse los textos, aunque ciertamente es un libro que merece la pena y que gustara a todo aquel que disfrute con los pequeños detalles.


saludos.

domingo, 16 de noviembre de 2008

BRICOBONSAI II, MANTELES DE MADERA.

A la hora de hacer unas simples fotografías o cuando se quiere exponer, lo ideal es cuidar los pequeños detalles que hacen que el conjunto sea lo más perfecto posible. Cuando lo que exponemos es un bonsái es cierto que en la mayoría de las ocasiones se debe exponer en una mesa adecuada, la cual sin más remedio, a no ser que seamos profesionales en la carpintería debemos adquirirla en tiendas especializadas. En cambio, para exponer una planta de acento podemos jugar más con las opciones de las que disponemos, pudiendo dejar volar un poco la imaginación y el ingenio para conseguir algo apto y que armonice con nuestro kusamono.

En este caso os quiero enseñar como hago unos muy básicos manteles de madera que adaptados al tamaño de la planta quedan bastante pasables.

El material que utilizo normalmente es varilla de haya de distintos calibres, según que tamaño y forma queramos conseguir, esta varilla se puede conseguir en centros de bricolaje sin mayor problema, también vamos a necesitar un rollo de hilo blanco de 0,5-1,5 mm de diámetro y un bote en spray de betún de judea o tinte para madera en el tono que prefiramos.

Se corta la varilla en la medida que creamos conveniente para nuestra planta, es preferible utilizar medidas áureas en la realización del mantel, ya que la percepción visual sera más agradable a los observadores, esta regla debe tenerse muy en cuenta para casi cualquier cosa que realicemos.




A continuación se ordenan para comprobar que miden aproximadamente todos lo mismo, después se repasan con una lija de grano fino por todos lados para eliminar astillas. Una vez realizado este trabajo, se decide la forma que van a tener y se comienza a atar.



El atado es muy simple, dispuestos todos como los queremos se colocan en el borde de una mesa y se unen todos con celo, después se ata un extremo de la cuerda en uno de los palitos y se empieza a trenzar la cuerda pasando por arriba y por abajo de cada uno de ellos, cuando se llega al otro extremo se vuelve a realizar la operación, esto se hace en los dos extremos del mantel, de esta forma la cuerda fija todos los palos y quedan bien sujetos.



Una vez que los hemos atado, ordenamos la cuerda con las manos, volvemos a revisar el trabajo y ya solo queda pintar, un par de manos de betún de judea les da este aspecto.



También podemos utilizar como ya he dicho distintos tintes que se encuentran en el mercado, el tinte nogal da un aspecto a madera vieja en un tono algo más claro que el que veis arriba.



Evidentemente esto es algo muy simple que no requiere excesivo trabajo pero el resultado no deja de ser aceptable. Con algo de madera, tintes y alguna herramienta se pueden conseguir hacer cosas como esta, sin que el bolsillo se resienta excesivamente. Más adelante os iré poniendo algunas cosas más que se pueden utilizar a la hora de exponer nuestras plantas de acento.




saludos.

jueves, 13 de noviembre de 2008

LO PRIMERO ES LO PRIMERO.

Y es que tener una buena base y entender por que se hacen las cosas es fundamental.....

Hace un tiempo en una visita a casa, Guerao me enseño una pagina en la que arte y bonsái van muy unidos, en esa linea hoy nos deja una reflexión muy interesante:

A menudo nos encontramos en los foros con novatos, y menos novatos, que, angustiados, preguntan ¿Qué hago para que mi arbolito parezca un bonsái? o bien ¿Qué hago primero, podar o trasplantar? Todos tenemos la necesidad de planificar las intervenciones que realizamos en cada uno de nuestros árboles, pero hay algo que precede a la técnica. Esto es la idea de lo que queremos conseguir. Decía el maestro Kimura en una entrevista que él era un artista y que su medio de expresión artística es el bonsái. Sin duda, todos estaremos de acuerdo en que cualquier bonsái creado por el "Mago" es una obra de arte, pero a veces olvidamos (o nunca hemos sabido) que cuando nosotros trabajamos un arbolito estamos creando también una obra de arte. Ahora bien, ¿qué entendemos por una obra de arte? Simplificando, podríamos decir que el arte es transmisión, transmisión de sentimientos, de conocimientos o de lo que sea, y una obra de arte es, consecuentemente, un objeto que nos transmite algo. Hay obras de arte que nos transmiten afecto o rechazo, admiración o cualquier otro sentimiento, y la intención de transmitir es quizá más importante que la técnica. Mucha gente piensa que un artista es un ser extravagante poseído por un espíritu artístico que le lleva a dar cuatro brochazos sin ton ni son y ¡oh maravilla! aparece la obra de arte, pero cuando un pintor, por ejemplo, da la primera pincelada sobre un lienza en blanco, antes ha realizado decenas de bocetos sobre el cuadro y sobre sus detalles, y antes aún, ha madurado en su cabeza lo que nos quiere transmitir: la belleza de la diosa Afrodita o la tragedia e indignación por el bombardeo de Guernica, por ejemplo. Si extrapolamos esta reflexión a nuestro pequeño mundo podemos afirmar que lo primero de todo a la hora de crear un bonsái es tener claro lo que queremos transmitir, bien sea la idea de fuerza, o de plenitud, la placidez y quietud del otoño o la lucha contra los elementos. Una vez tengamos claro nuestro objetivo, lo que queremos expresar, lo demás es fácil y consiste simplemente en aplicar el cultivo y las técnicas de modelado para transmitir, a través del árbol, aquello que pretendemos. Por ello, es un error preguntarse ¿qué hago con este árbol?, en vez de decir ¿cómo puedo transmitir lo que siento? Sobre arte y bonsái hay una página estupenda de Andy Rutledge que os recomiendo:

http://www.andyrutledge.com/book/


saludos.

lunes, 10 de noviembre de 2008

TENJI NO BONSAI.


Albergada en un marco incomparable dentro del jardín de la Torre Vermella y con motivo de las fiestas de San Martí, este fin de semana ha tenido lugar la "I Muestra de Otoño Tenji No Bonsai" organizadada por la "Associació dÁmics del Bonsái de Cerdanyola del Vallés", una exposición en la cual el kusamono era el principal protagonista.



Gran afluencia de público para esta primera Muestra que como siempre que se trata de Cerdanyola está cuidada en todos los detalles, para mi ha sido todo un honor poder exponer junto a Jorge Sansano y los componentes de la asociación algunas de mis plantas de acento. Hemos pasado dos días en los que el buen ambiente que se respiraba y el interés general de los visitantes por nuestros kusamonos ha sido la nota dominante.

Gracias a este viaje tambien he tenido la oportunidad de conocer a algunos amigos de chat, Churru, Tonimiyagui, kalera y Kikuyu, agradecer especialmente a Jordi y Toni por habernos visitado, haber estado acompañandonos todo el día y hacer que la jornada fuese mucho más amena.



Como conmemoración de esta muestra la asociación ofreció un kusamono, una obra diseñada y creada por los integrantes del "Taller de Recerca Creativa" de la ciudad, una pieza única, grabada y de edición limitada que sera renovada año tras año como recuerdo de la exposición Tenji No Bonsai.

Os dejo algunas fotografías de la Mostra:
















Desde aquí quiero dar las gracias a Jorge, Carmen, Joan y a todos los integrantes de la Associació dÁmics del Bonsái de Cerdanyola del Vallés por la oportunidad que nos han brindado a los aficionados a las plantas de acento y el buen fin de semana que hemos pasado, a Olga López y José Antonio Guerao por sus macetas, gran parte del merito lo tienen esas estupendas ceramicas que hacen. Espero que este camino que han abierto en Cerdanyola sirva para que más asociaciones dediquen el espacio que merece este arte.



saludos.