En marzo pasado encontré esta caja oxidada en un paseo por el campo y al igual que hice con el cencerro, opté por reutilizarla para plantar algo.
Lo primero que hice fue lavarla con agua a presión y darle una capa de laca para ayudar a proteger lo que queda de lata. Tambien aproveché para levantar un poco más la tapadera, de ahí saldrá la planta.
La elegida fue un sedum, algo que no necesita mucha agua y resiste bien en poco sustrato. Así quedó hace 4 meses aproximadamente.
La verdad es que la dejé un poco olvidada en un rincón del estante y hace unos días cuando fui a verla había crecido en ella justamente aquello que no debía, un junco.
Desde otras macetas habrán caido semillas a esta y con los riegos han germinado, aunque esteticamente puede no verse mal del todo, la verdad es que estas dos plantas no se van a llevar muy bien en un espacio tan reducido.
El junco tiende a colonizarlo todo si tiene humedad disponible, aunque el sedum resiste mucho más en malas condiciones. De momento los dejaré así y a ver quien gana....
Saludos.