
Es una planta que me apetecía tener desde que vi el dorado tronco característico de esta especie en un numero de la revista "Bonsái Actual". En realidad es un arbusto que se suele utilizar a menudo como planta baja para realizar algunos setos. Como he dicho su particularidad junto con sus llamativas flores es que si limpiamos el tronco y eliminamos la fina corteza externa aparece un tronco muy retorcido y un color dorado muy vistoso.

El año pasado en la fiesta de la importación de David Benavente tuve a bien, después de dar muchas vueltas por la sala, hacerme con un pequeño thunbergii y la potentilla fruticosa que veis en la fotografía de arriba. Desgraciadamente (para ella), su calvario acababa de comenzar.
La planta venía en un tiesto de entrenamiento por lo que procedí a su trasplante a una maceta más de mi agrado, claro que mi desconocimiento de la especie hizo que apenas le limpiase la tierra que traía. La potentilla genera unas raíces muy finas que tupen por completo la tierra y al no limpiar adecuadamente el cepellón corres el peligro de que no se hidrate adecuadamente en cada riego.
Y tal y como reza el postulado de Tylczak sobre la probabilidad, "Los sucesos fortuitos tienden a suceder todos juntos", un mal trasplante, junto con un día muy caluroso, añadido a un infortunado descuido en el riego, dan como resultado claro.....el colapso inminente de la planta en cuestión y su posterior muerte agonizante días después......
.....Todas las hojas se deshidrataron ese mismo día y poco después fue perdiéndolas quedando las ramas desnudas, pensé que había sido el fin de mi breve historia con la pequeña potentilla pero el destino nos tenía
Este fin de semana la he vuelto a trasplantar, eso si, limpiando bien las raíces, limpieza de tronco, nueva posición y alambrado, claro que.....la he pasado a una maceta mucho más pequeña. Creo que la desdichada vida de la potentilla accidentosa todavía dará para algún post más pero por poco tiempo, este verano seguro que cae......
saludos.