
Con el paso del tiempo, una planta que no era demasiado apta para kusamono por su tamaño ha ido adaptandose y haciendo rosetas más pequeñas.
Lo curioso es que lleva en la misma maceta casi tres años y sigue reaccionando muy bien, cada vez ahija rosetas más pequeñas y va perdiendo las más grandes.
Para el próximo año ya le tocará un trasplante a una maceta algo más vistosa.
Saludos.