Otro de los árboles que traje de Japón. Esta fortunella hindsii la compré en el mercadillo de la Kokufu, es dificil encontrar arboles de este tipo a buen precio ya que están muy valoradas por la dificultad de su cultivo. En especial me gustó por el nebari que tiene, además según me comentaba Asanuma San, estaba muy bien por no tener cicatrices, las cuales son muy comunes en fortunella.
Al igual que en España, en Japón estos arboles llegan a alcanzar precios desorbitados cuando tienen cierto calibre. En Taisho-en había algunas que podían rondar perfectamente los 3000-5000 euros.
Saludos.