
En la fotografía anterior podéis ver como estaba hacia 2006. El año pasado, habiendo crecido todavía un poco más en altura estaba claro que no iba por buen camino para lo que yo pretendía conseguir, así que como he dicho, corté todas su ramas y la reduje en altura quedando así.
Toca comenzar de nuevo y queda muchisimo trabajo por delante con ella pero esta vez espero que quede más compacta y no supere los 10 centímetros.
El resto de ramas que quedó las planté en otra maceta con akadama junto con algún esqueje de retusa, no les tenía grandes esperanzas pero ninguno falló y hoy he decidido trasplantarlos.
Lo bueno de esta higuera es que ya de por sí hace hojas muy pequeñas, así que sus esquejes son bastante validos para hacer mames, espero que con el tiempo ganen frondosidad y tamaño y puedan quedar aceptables.
saludos.