Debido sobre todo al otoño suave que tenemos por esta zona, mi pequeña
aquilegia ha empezado a brotar incluso antes de perder las hojas de la brotación anterior. Por esto he optado por hacer un trasplante y aprovechar para limpiarle y potenciar la "madera" que tiene.
Lo primero de todo será eliminar las hojas viejas que han ido secandose durante el otoño, aprovecharemos tambien para limpiar con un palillo metalico todas las impurezas y podredumbres que pueda tener en la base.
Una vez limpiar y defoliada la sacamos de la maceta y vamos eliminando el sustrato poco a poco sin dañar demasiado las raices.
Un poco de agua sin demasiada fuerza será suficiente para eliminar algo de turba que todavía conservaba en el centro del cepellón.
En esta ocasión he elegido una maceta redonda tokoname en un tono verde y amarillo, en mi opinión le irá bien por el color de las hojas, si lo que queremos es exponer en flor, una maceta en tonos rojizos y amarillos tambien le puede ir muy bien.
Como siempre colocamos la rejilla en el fondo del tiesto.
Misión cumplida, he levantado el "nebari" para que se pueda observar mejor la parte endurecida de la planta, la cual le da un cierto toque de antiguedad a la misma.
Saludos.