viernes, 24 de octubre de 2008

ATRACCIÓN HACIA EQUILIBRIO Y BELLEZA.

José Antonio Guerao trabaja como profesor de Primaria y actualmente reside en Lorca (Murcia). Muchos lo conoceréis ya que es un asiduo de los foros y chats de bonsái, bajo el nick de Guerao. Comenzó en esto del bonsái hace unos veinte años, pero hace diez o doce hizo un paréntesis tras un terrible accidente de riego que acabó con su incipiente colección. Hace un par de años, un amigo le regaló un olmo que tenía en mal estado y no se supo negar. Eso fue el inicio del retorno. Empezó en la cerámica porque hace años era muy difícil y muy caro conseguir macetas. Aprendió de su mujer, que es ceramista. Hace algunas macetillas para bonsái y plantas de acento, e incluso las vende. Trabaja con distintas técnicas, como moldes, vaciado o torno, pero prefiere el modelado. En cuanto al futuro, su objetivo es realizar tiestos de calidad y que puedan llegar a las mejores exposiciones.

Debido a su afición a la cerámica Guerao ha escrito un pequeño articulo sobre que es para él esa esencia que guardan algunas macetas y que nos llaman tanto la atención:

"Cuando buscamos una maceta para un árbol, o bien si nos la tropezamos sin pretenderlo, nos encontramos con múltiples opciones en cuanto a tamaño, forma, color o procedencia. Entre la variedad de recipientes, posiblemente encontremos algunas macetas chinas, de baja calidad y esmaltes comerciales y brillantes, otras japonesas de líneas elegantes y precisas, quizá alguna europea de las llamadas “de autor”… De todas ellas, probablemente más de una le iría bien a nuestro arbolito, atendiendo a si están esmaltadas o no, al color, a la forma o al perfil, todo ello relacionado con la especie del árbol, su estilo o alguna característica especial. Sin embargo, lo normal será que, rebuscando entre las macetas de cualquier tienda o vivero, echemos algo en falta; algo difícil de definir pero que parece que aporta plenitud a una maceta, algo que la hace imperfecta y, a la vez, completa y que quizás podamos percibir viendo imágenes de viejas macetas. Si tenemos un poco de sensibilidad, podemos captar, a pesar de las imperfecciones del esmalte o de que la forma no sea totalmente simétrica, una belleza que nos produce una “serena melancolía”, una cierta inquietud o “anhelo espiritual”, aun reconociendo su rusticidad y su imperfección. Es ese sentimiento que produce aquello que los japoneses llaman wabi. Otro aspecto que nos atrae es esa pátina que da la edad, lo que podríamos llamar “solera”, ese atractivo de las cosas antiguas usadas hasta el desgaste, el mismo que de niños percibíamos en algunos utensilios de la casa de nuestra abuela. A esto se le llama “sabi en Japón. Pero, si tenemos la suerte de encontrar una maceta con estas características, seamos conscientes de que este pequeño tesoro es un arma de doble filo: Puede que nuestro árbol no soporte su compañía y que, al unirlos, nos parezca un plantoncillo inmaduro que no está a la altura de su compañera, como si fuese un matrimonio entre una persona intrascendente y banal, y otra de gran sensibilidad y profunda vida interior. Si pretendemos que nuestro árbol exprese madurez o incluso vejez, la maceta debe ir en consonancia y apoyar estas sensaciones, de manera que el conjunto transmita también armonía. Os voy a poner deberes para casa: Echad un vistazo a los catálogos antiguos de la exposición Kokufu ten y, además de los árboles, os fijáis en las macetas. Además en la próxima exposición a la que asistáis, dad una vuelta más y, ante cada ejemplar os vais a preguntar qué os transmite la maceta y si este posible sentimiento encaja con lo que el árbol pretende transmitir. Ojo, hablo de impresiones y sensaciones, y no sólo de lineas, formas y colores."

Cuando le pedí a José Antonio que dedicase parte de su tiempo a escribir algo para este blog no lo dudó ni un segundo, lo cual le estoy tremendamente agradecido y espero que esta colaboración no sea la unica ya que tiene mucho que contarnos. En el menú de la derecha os dejo el enlace a su álbum para que podáis ver las macetas que hace.

saludos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Genial, me ha gustado mucho y he aprendido algo nuevo

Carpinus dijo...

A mí también me ha gustado mucho como lo has explicado Guerao, enhorabuena.

Olga