domingo, 5 de octubre de 2008

LA EVOLUCIÓN DE UN RINCÓN CUALQUIERA.

Como en todo, nuestra afición al bonsái comienza por algo o por alguien, en mi caso, mi primer contacto con este arte fue aproximadamente en 1997 cuando visitando a un familiar observé que tenia unos pequeños arboles en maceta los cuales me resultaban altamente curiosos. Me puse manos a la obra y a mis 17 años empecé a tener mis primeros "palitos", cierto que echando la vista atrás me da la sensación de haber evolucionado bastante en esto, aunque en realidad sigo teniendo los mismos palitos que hace 10 años. En aquel momento como podéis ver en la fotografía, me hice con unos cuantos plantoncillos e incluso un granado "recuperado", los tenia en una mesa vieja, en la terraza de casa y les dedicaba todo el tiempo que podía, hasta que por alguna razón, esta afición dejo de interesarme....

Pasada esa edad "difícil", hacia 2003 me interese por un acebuche que hacia años había nacido en nuestro campo, decidí traerlo a casa y retomé aquello que tiempo atrás me había interesado tanto, aun así, mi desconocimiento casi total del bonsái, me hizo cometer grandes fallos como por ejemplo intentar recuperar un pino a raíz desnuda y acto seguido defoliarlo, en mi defensa solo puedo decir que apenas era un plantón. Poco a poco, mi terraza fue teniendo el aspecto que tuvo antaño y comencé a tener todo aquello que tiene cualquier aficionado novel, palos que no superaban el centímetro de grosor, macetas llenas de semillas en las que tenia depositadas grandes esperanzas, esquejes, acodos y cosas varias que con el tiempo descubriría que iba a necesitar más que paciencia para que llegasen a ser algún día algo similar a un bonsái.

Fue en 2004 cuando a raíz de un cambio de domicilio, pude acondicionar un nuevo espacio para mis arboles, desde ese momento y gracias también a tener Internet, pude ir consiguiendo información en la red, conocer las revistas que había sobre el tema y aprender de gente que me ayudo desinteresadamente, a las cuales le estaré siempre agradecido. Ya tenia también un sitio donde poder poner en practica con mis arboles todo aquello que iba aprendiendo, al principio consideraba aquel espacio en mi nuevo patio como suficiente, "nunca podría llenarlo de arboles", pero como sabéis, ningún espacio es suficiente cuando se trata de bonsái.....

En estos últimos cuatro años, el aumento de arboles y plantas en mi patio ha sido poco menos que brutal, pasando a necesitar más macetas, sustratos, herramientas, alambres e incluso más estantes, lo que ha originado (para mi regocijo) que aquello parezca algo similar a una selva, como ya dije en un post anterior, intento siempre tener cierto orden, aunque en ocasiones, esto se vuelva una misión imposible.



Tal vez veis en este post vuestra propia evolución reflejada, tal vez no, por esto os invito a que me la contéis para publicarla aquí y así poder conocernos todos un poco mejor.

saludos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo Jaun más o menosme veo reflejado en todo lo que dices, por ello en breve te pasré mis fotos y contarte mi historia, la cual como te dije es similar..
Ahora mismo ya empiezo a ver el horizonte, por ello me he pusto manos a la obra con mi jardin..
SAUDIÑA amigo..
"nonsei"

Anónimo dijo...

Juan,
la confesión del pino defoliado no tiene precio. Eso denota en ti cierto grado de sinceridad; o posiblemnte de inconsciencia.
Después de lo de la granja de leones esto es lo más grande que vamos a compartir (los tres) en mucho tiempo.
Gracias,
Tu_ya_sabes_quien_soy_yo.

juan dijo...

Gracias Non, espero esas fotos impaciente, seguro que el jardin queda de lujo.

solo cierto grado de sinceridad??, pero si soy totalmente sincero.... :)

y si, ya_se_quien_eres_.........