sábado, 7 de febrero de 2009

AISEK.

Antonio Ballesteros es el ganador del concurso de nuevos talentos 2008 de la comunidad de Madrid. La mayoría de nosotros lo conocemos como "Kabito" y aunque todos sabemos de su gran afición al bonsái y hemos visto varios trabajos suyos llevados a buen puerto, hoy nos deja unas pinceladas de su otra gran afición, el suiseki.


Aisek (piedra venerada) esta palabra engloba las diferentes formas de nombrar el arte de las piedras en Asia. Suiseki-japones, Suseok-coreano,Yah-sek-taiwan, Shangsek-chino, en Europa se le denomina Suiseki, sui (agua), seki (piedra) y los estadounidenses viewing stone.



A diferencia de otras artes en la cual el hombre crea una obra de arte partiendo de una materia prima, aquí el arte es creado por la naturaleza , a nosotros solo nos queda descubrirla, limpiarla y engrandecerla como obra de arte procurándole una daiza (soporte de madera) o suiban (bandeja cerámica). Me gusta especialmente la palabra coreana Suseok literalmente (piedra eterna) que en sentido figurado quiere decir piedra que contiene el alma de la naturaleza.



La relación del hombre con las piedras como objetos de arte se pierde en la noche de los tiempos, las primeras casas y utensilios fueron de piedra, se piensa precisamente que las primeras piedras que fueron objeto de contemplación no entraron en las casas de los literatos y calígrafos chinos con ese fin sino como utensilios para elaborar la tinta y apoyar los pinceles, las llamadas piedras de tinta de los calígrafos (ink stone) pasando luego a ser objetos de arte.



Los suisekis se clasifican por su forma, color o lugar donde se encontró, no me voy a extender en enumerar las muchas formas de clasificación pero las mas habituales son:

Yamagata-ishi ------piedra con forma de montaña.
Taki-ishi-------------piedra con cascada de agua.
doha-ishi------------piedra meseta.
Yadori-ishi----------piedra refugio.
shimagata-ishi------piedra isla.
sugata-ishi---------piedra con forma humana.
dobutsu-seki-------piedra con forma de animal.



Los suisekis tienen un gran poder de atracción y sugestión, al contemplarlas nos trasladan a un paisaje idílico o reavivan recuerdos. Seguramente a muchos les ha llamado la atención alguna piedra por su color, forma o textura en algún paseo por el campo o la playa, tal vez hayan tenido en sus manos un potencial suiseki que con la presentación adecuada hubiera hecho las delicias de muchos aficionados de este noble arte.



saludos.

1 comentario:

Felícitas dijo...
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