Ya estamos de vuelta de Tokio, dos días alucinantes en los que hemos visitado la exposición de bonsái más importante a nivel mundial y una ciudad llena de contrastes y curiosidades.
Comienza el día, cogemos el tren a Tokio desde la estación de Shikuoza.
En poco más de una hora ya estamos en la ciudad, ponemos rumbo al Green club, Jose Acuña es nuestro guía. Allí pasaremos todo el día viendo el mercadillo de bonsái.
Llegamos con suficiente tiempo, todavía no estaba abierto al público.
Sobre las 10 de la mañana se abren las puertas, en adelante, muchas horas para ver arboles y evaluar precios.
Uno de los pocos stand de plantas de acento que había, Jose comentaba que otros años estaba mejor en cuanto a plantas.
El edificio tiene tres plantas, en todas ellas había stand. en la última estaban los mames y algunas plantas de acento.
De vez en cuando un descanso, que tampoco venía mal.
Aquí tenemos al Señor Kimura haciendo sus compras, nada más llegar compró un junipero.
Al final del día y con algunas compras hechas nos dirigimos al hotel, aunque costó un poco llegar, al final lo encontramos.
...A ver que sorpresa nos depara nuestra habitación...
Ummm, una cama, una cama de verdad!, cuanto se echa de menos la cama por estos lares....Por lo menos esta noche dormiremos como está mandao..
Después del hotel nos dimos un paseo por las tiendas de Tokio, es algo muy pintoresco ver puestos de comida, zapatos, relojes, de todo lo que necesites para comprar.
Una cervecita bien fría, aquí tampoco es fácil tomártela, son bastante caras.
Al día siguiente, vuelta al mercadillo antes de ir a la exposición, había que dejar las compras en el stand de Taisho-en y ya de paso dar un vuelta más y hacer fotos.
Intentamos llevarnos una de estas pero creo que no nos iban a dejar en el aeropuerto..
Y por fin fuimos a la exposición, más de doscientas piezas entre arboles y composiciones, tres salas y... muchísima gente..
Pero estaban prohibidas las fotos claro, así que.....no hay fotos de esta parte. Estuvimos más de una hora para verla, que decir de Kokufu, impresionante, la calidad de los arboles (no de todos) era espectacular y las composiciones de shohin eran de película, lastima que la afluencia de publico no permitiese recrearse demasiado en ver las piezas pero sin duda visitarla merece un viaje tan largo.
Con los ojos llenos de bonsái volvimos al mercadillo a recoger las cosas para marchar a Taisho-en de nuevo.
Y ya de paso, como no, algunas fotos más...
Como resumen esta imagen, Bob sujetando una de sus tesoros encontrados en Tokio mientras descansa en el tren de vuelta a casa después de dos días agotadores.
Saludos.
15 comentarios:
Lo bueno, si breve, dos veces bueno.
Hatten
Hacerlo más largo es facil, solo hay que venir a verlo ;)
serás cabrón
que perraco.
envidia cochina es lo que tenemos todos, disfruta Juanito
Sí Miasky sí... lo será, también en futuro.
Hatten
Endeluego, ke malos sois, va contando todos los días con todo lujo de detalles, y para uno que nos resume un "poco" ... mira como os ponéis ...
Ni caso Juan, disfrútalo a tope!!!
Por cierto hay cochinillo por allí?? :P
7 comentarios por poner solo una foto, cuando pongo todas las del día entero haceis menos, muy exigentes sois vosotros.. questo de subir post es un curro del copón.
Segobiana, no hay cochinillo, ni na de na, con el arroz que tienen y no se les ocurre hacer paellas en condiciones, lo ponen blanquito... :)
Abrá que ir a Segovia Juan...
Hatten.
tendran que invitarte primero...
Gracias por el relato del viaje... qué jartá d'arbolacos.
No ties empacho?
Hatten
Empacho o no, mañana me esperan tropecientos juniperos...
heyy juan,gracias por las fotos,todo un lujazo.
disfruta too lo que puedas y mass
un abrazote
que bien que no lo pasemos ehhhh oye y el dia 8 ese no nos cuentas que hiciste malandrin o es que es pa mayores de 18
ara voy....
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