lunes, 1 de febrero de 2010

EL VIAJE

Cuando uno se propone viajar a un país como Japón, núnca se imagina lo lejos que está y aunque ya lo dice la canción, realmente no te das cuenta hasta que llegas. La salida fue desde Barcelona, sobre las 10 de la mañana del sabado partía el avión rumbo a Helsinki.

Comenzó el viaje con un tiempo casi despejado, el sol lucía y las nubes dejaban ver el mar mediterraneo.


Pronto comenzó a ponerse la cosa "foscosa", las nubes iban aumentando de tamaño y se perdía la tierra bajo nosotros, tan solo nubes hasta Helsinki que incitaban a darse un paseo entre ellas.




A la llegada al aeropuerto nos recibía esta estampa navideña tan poco típica por mi zona, lo cual es bonito para un rato, los Finlandeses deben estar hasta........ de tanta nieve.



 


El mal tiempo y un fallo eléctrico en el avión  propiciaron que pasaramos dos horas más de la cuenta en el aeropuerto de Helsinki pero la espera se hizo amena, (había sala de fumadores).



Alrededor de las 7 de la tarde (hora Finlandesa) salimos hacia Tokio, en este caso era un avión mucho mayor, e incluso teniamos una pantallita donde podiamos ver peliculas, series y documentales o bien ver las camaras exteriores del avión o los datos del trayecto. Por delante, más de 7000 kilometros.

 


Afortunadamente había algunas peliculas en castellano, aunque reconozco que vi un par de ellas en ingles sin enterarme demasiado de lo que decían. Todo era poco para hacer más llevadero el recorrido. A medida que iban pasando kilometros y montañas de nieve, la noche daba paso al día y el sol se dejaba ver de nuevo. Ya estabamos cerca de nuestro destino.


 
 
Me llamó mucho la atención la forma en la que trabajan los campos, todas las tierras que no se cultivan en ese momento están perfectamente aradas y limpias de basuras y malas hierbas..
 
A la llegada a Tokio y previo paso por inmigración para mantener una charla amistosa con una funcionaria que no me entendía (ni yo a ella), fue a recogerme Maki, una chica a la cual le tengo que estar muy agradecido o a estas alturas estaría vagabundeando todavía por la ciudad ya que aquello es una caos de gente, trenes, coches y demás fauna. Amablemente, Maki me llevó al tren donde Jose me recogería.



 

Y por fin la llegada, aliviado de ver una cara conocida, Jose me recogío en la estación y nos dirigimos a Taisho-en donde nos esperaba el maestro Urushibata. Una vez allí, tour por las instalaciones, charla del maestro sobre la forma de tratar a la gente que visita el vivero y la primera lección: "aquí no enseñamos técnica, enseñamos disciplina".  Desgraciadamente, estaba muy lejos de casa para volverme.......

Saludos.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

El viaje va ser el que te va a dar el maestro como no espabiles!!

Hatten.

Anónimo dijo...

Suerte!!

Arturo.

Jose Antonio dijo...

Disciplina te podría haber dado yo con una vara verde, y te ahorrabas el viaje!

juan dijo...

Bueno, bueno....no me apoyeis tanto ehhh...mamones.....

kabito dijo...

ajaja y que esperabas un recibimiento idilico. suerte

juan dijo...

Pues hombre, Juancalas no va tos los días a Japón, yo pensaba que vendría el rey a recibirme con 20 supermodelos pero ná, solo vino jose...que no está mal el hombre, pero aro....20 modelos son 20 modelos...

Anónimo dijo...

En Japón no hay rey. Hay Emperador y de segundo paella con jamón... que no lo has visto?

Hatten.

churru dijo...

Me alegro mucho que el sensei te vaya poniendo en vereda..,a ver si te endereza y te hace un hombre de provecho de una vez.
en ga e sas fo ti coooOOOsss!!!
(te lo digo en japones,pa que lo vayas pillando).

Anónimo dijo...

Enorabuena Juanito, tu aprende mucho que luego me tienes que enseñar a mi, lo mismo acabo haciendo un kusamono. jejejejeje, un abrazo Tiko

juan dijo...

Hay rey por que lo digo yo, o acaso estas aqui pa contradecirme?, no, pos eso. Vosotros seguid en la linea que ya vereis no poner ni una foto..

ea...