Como ya dije, es el tiempo de hacer trabajos en los ficus, así que os cuento la historia de esta higuera aprovechando los trabajos que le he hecho este fin de semana.
En 2006 compre este y otros esquejes en un vivero de la zona. En marzo lo planté en el campo donde creció libremente y solo fui haciendo podas de chupones demasiado altos.
En 2009 lo saqué del campo y lo traje a casa, ya había crecido suficiente y tenía unas curvas aceptables en la base.
Después de traerlo a casa, podarlo y trasplantarlo quedó como veis en la fotografía inferior.
El árbol empezó a brotar un poco débil pero poco a poco fue cogiendo vigor.
En octubre de 2009 ya estaba brotando bien, alambré algunas ramas y comencé a trabajar algunas cicatrices.
Este fin de semana he decidido trasplantarlo y darle una nueva formación, en mi opinión el frente no era el adecuado ya que se veía un tramo del tronco muy recto.
Defoliado y listo para trasplantar y formar.
Y así ha quedado en su nueva maceta.
Queda mucho trabajo que hacer en este árbol, ahora principalmente habrá que trabajar la cicatriz enorme que ha quedado en el frente y convertirla en un shari, con el tiempo, cuando la madera se pudra se irá ahuecando por si solo y tendrá un aspecto más envejecido.
Saludos.

2 comentarios:
Hola, q interesante como lo vas llevando hacia donde querés, me gusta!
Otra cosa q me encanta de tu blog es q es muy didáctico ya q ponés el paso a paso, así uno aprende mucho, nuevamente te felicito.
Recién llego del curso de cerámica, ya q por acá no se consiguen macetas para Kusamono tuve q empezar con un curso, ya tengo mis dos primeras macetas, aunq una le regalé a mi novia, ahora estoy trabajando en otras dos q todavía faltan hornear y esmaltar. Quiero decirte q el q me motivó a realizar este curso fuiste vos y tus obras de arte en el Kusamono.
Un abrazo enorme a la distancia.
Desde Argentina, Leandro.
Hola Leandro, me alegra que te hayas lanzado a la cerámica. Cuando tengas fotos de las macetas me las envias a mi correo.
Saludos.
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